2020(e)ko apirilaren 23(a), osteguna

La batalla de Muin-Oldar (2)

44 años después de la fundación de Börtz-Olak


Ganora tiró con fuerza para desprender su hacha del destrozado tórax de su enemigo. Una docena de aquellas terribles criaturas habían caído ya bajo el arma rúnica de la princesa de Börtz-Olak, pero aún no había podido alcanzar la muralla del sector norte donde los guerreros de Muin-Oldar intentaban desesperadamente frenar el asalto de los no-muertos que trepaban por unas escalas que habían dispuesto para tal propósito.

Ganora miró en derredor y comprobó que sus guerreros luchaban con ira incontenida, destrozando los cuerpos animados de sus enemigos. A pesar de ello, aun se encontraban lejos de las murallas, debido a la ingente cantidad de enemigos que les cerraban el paso.

- ¡Draelgar! -llamó Ganora al capitán de sus acorazados

El capitán, un enano veterano de las guerras goblin que contaba decenas de batallas en sus barbas, acudió a la llamada de su comandante sin dejar de animar a sus guerreros a la lucha, a medida que cruzaba la línea enana.

 - Necesitamos llegar las murallas lo antes posible y destruir esas escalas, Draelgar. -dijo Ganora mirando con preocupación en dirección al sector norte, cuando el capitán llegó a su lado -No creo que nuestros hermanos del Cantón Oeste puedan aguantar mucho más sobre las murallas si el enemigo sigue enviando guerreros a través de las escalas.

- No será sencillo. -dijo el veterano enano, sin dejar mostrar emoción alguna -No parece que estos seres vayan a romper filas por muy fuerte que les golpeemos. Parece que tendremos que acabar con ellos uno a uno, si queremos atravesar sus líneas.

Draelgar tenía razón. Ya fuese porque aquellos seres habían perdido la capacidad de sentir o porque la voluntad que les movía era más fuerte que su miedo, los enanos solamente tenían una forma de avanzar; debían literalmente, destruir a su enemigo.

- Pero estás en lo cierto, Ganora. -continuó el veterano capitán mirándola fijamente a los ojos -Si no alcanzamos pronto las murallas, Muin-Oldar caerá.

La comandante volvió a posar su mirada en sus guerreros. Mantenían una sólida línea de escudos alzados, que solamente retiraban cuando veían la oportunidad de asestar un hachazo a sus enemigos. Los enanos de Börtz-Olak acostumbraban a luchar en un bloque sólido, casi impenetrable, con el que acaban desgastando al enemigo. Ese estilo de lucha evitaba que los guerreros se expusiesen demasiado durante el combate y había salvado miles de vidas enanas durante décadas de lucha. Pero esta vez, aquella táctica pensada para proteger al conjunto, podía acabar siendo la causa de la caída de la fortaleza insignia del Cantón Oeste y de la muerte de los miles de enanos que se refugiaban en su interior.

Ganora tomó aire profundamente, consciente de que lo que iba a ordenar pondría en riesgo la supervivencia misma de su ejército.

- Que las cohortes formen en cuña, Draelgar. Después, reúne a tu mejor escuadra y diles que se preparen para un asalto.  

El viejo enano vociferó las ordenes de Ganora y las filas enanas comenzaron a moverse, cambiando la formación.

- A medida que las cohortes consigan perforar las líneas enemigas, se irán abriendo hacia los lados, de modo que formen un pasillo por el que atacaremos con la escuadra.

- Pero Ganora, si la línea se separa, nuestras fuerzas quedarán divididas y podrán rodearnos. -se quejó el viejo Draelgar

- Por ello deberán abrirse solamente lo justo para dejarnos pasar. Luego deberán volver a cerrar filas y recomponer la línea.

El veterano capitán frunció el ceño, sospechando lo que su comandante tenía en la cabeza.

- Quedaréis aislados entre nosotros y las murallas…

- Es posible. -admitió Ganora -Pero nos permitirá alcanzar la muralla y destruir esas escalas, evitando así que el enemigo penetre en la fortaleza.

- Pero Ganora… -intentó oponerse Draelgar

- Cumple tus ordenes, capitán. -zanjó Ganora evitando mirar al veterano guerrero -Nuestros hermanos de Muin-Oldar no aguantarán mucho más.





iruzkinik ez:

Argitaratu iruzkina