2020(e)ko otsailaren 29(a), larunbata

Enanos vs Undead (Push 2000p)

LISTAS DE EJERCITO
Enanos de Börtz-Olak 2000p. 19US
Ironclad horde + mastiffs  195
Ironclad horde + mastiffs  195  
Ironguard + sanguinary scripture 160
Rangers troop  140 
Rangers troop  140
Brock riders + Caterpillar  215  
Cannon x2  220
Golloch’s Fury  310     
Army standard bearer + lute  75
Steel juggernaut  150
Lord on Large Beast 200 



 No-Muertos 2000p. 21US
Zombi horde + Giant rats  125
Ghoul regiment  110
Mummy regiment 180
Skeleton spearmen regiment  105
Wraith regiment  185
Skeleton warrior regiment  85
Werewolf regiment  155
Wraith troop  120
Soul reaver cavalry troop  165
Lady Illona  280
Mhorgoth the Faceless  230
Balefire catapult   95
Cursed Pharaoh + pipes of terror  165

Seguna partida de la Liga KoW, de Epic Games Bilbo. Me toca contra Ángel y sus no-muertos. Nunca antes hemos jugado juntos, por lo que ambos vamos un poco a ciegas, respecto a lo que nos podemos encontrar enfrente.

Nos toca el tercer escenario, "Push", en el que cada jugador lleva 1D3 contadores. Los contadores que el jugador mantenga en su mitad de la mesa, puntuarán 1 y los que consiga llevar hasta la mitad del contrario, puntuarán 2.

2020(e)ko otsailaren 26(a), asteazkena

La Última Llama (4). El linaje Fuego Eterno

Muchos años mortales han pasado desde entonces y nuevas generaciones de señores han surgido entre la Estirpe del Dragón.

Hemos de destacar entre ellos al joven señor Kelerionn, de la casa Fuego Eterno. Es el último heredero de uno de los Siete Linajes Draconianos originales y la sangre de sus poderosos antepasados fluye con fuerza por sus venas. 

A pesar de su noble ascendencia, Kelerionn es visto con desconfianza por el resto de Señores de Dragón, pues ha vivido gran parte de su vida, lejos de los escarpados picos de Alandar y muchos entre la Estirpe del Dragón, lo ven como a un extraño. 

Siendo Kelerionn un niño, su padre Calastor, harto de la pobreza de sus posesiones y de la falta de población para trabajar la infértil tierra que había heredado, decidió abandonar la ciudad-fortaleza de Cumbrealta, la última de las grandes fortalezas que una vez había poseído su linaje, y tomó rumbo a la ciudad de Ileuthar, en busca de un futuro mejor para él y para su hijo Kelerionn

2020(e)ko otsailaren 21(a), ostirala

Un Nuevo Comienzo

Ciudad portuaria de Aguagrís
Sexto año de exilio de Arudin Burdinbizar

El enano tuvo que empujar con su hombro para que los roñosos goznes de la entrada cediesen. El crujido de la vieja puerta dio paso a una lúgubre habitación, cuyo exiguo mobiliario estaba cubierto por dos dedos de polvo.

-Que alguien abra esas ventanas antes de que nos ahoguemos. –exclamó Arudin a la tropa que le siguió al interior de aquella habitación.
El joven Kurgril, quien apenas había empezado a arreglarse la barba, se adelantó a cumplir la orden de su señor. O mejor dicho, antiguo señor, se corrigió Arudin. 

2020(e)ko otsailaren 17(a), astelehena

La Última Llama (3). La fragmentación del Reino


Incontables ciclos solares han transcurrido desde entonces. Dos grandes cataclismos han asolado Mantica durante todo este tiempo. Cientos de reinos se han alzado y caído, pero la alianza entre los elfos de las montañas y la mágica raza de los dragones ha perdurado inmutable desde el día en que Calisor la hiciese posible.

Cuando la crecida de mar que siguió a la muerte de Invierno asoló Mantica, gran parte de Elvenholme fue engullida por las olas, llevándose consigo no solo grandes ciudades, espléndidos castillos o arboledas milenarias. Las aguas también segaron la vida de prácticamente la mitad de la población de Elvenholme, diezmando al tantas veces golpeado pueblo elfico. Cientos de miles de elfos murieron durante aquellos aciagos días. Grandes magos, guerreros o poetas como los que jamás se han vuelto a ver desde entonces, murieron bajo el último golpe asestado por la odiosa Invierno.

2020(e)ko otsailaren 14(a), ostirala

La fortaleza de Börtz-Olak


Situado en el corazón de la cadena montañesa de los Fornos, el joven reino de Börtz-Olak prospera, protegido por el macizo rocoso en el que se sitúa.

Sus salones se extienden bajo las cinco cumbres que dominan el próspero valle de Lur-latz, que abastece de abundantes recursos a los habitantes de la fortaleza enana. Los árboles y pastos que crecen en al valle, les proporcionan toda la madera que necesitan para alimentar sus hornos, así como el forraje necesario para mantener a sus numerosos rebaños.

Bajo las cinco cumbres, los enanos de Börtz-Olak han excavado profundas minas de las que extraen piedras preciosas como esmeraldas o zafiros, con las que comercian con la cercana ciudad portuaria de Aguagrís. También importantes vetas de hierro y cobre han sido descubiertas en las entrañas de las montañas, con el que los herreros enanos forjan armas de una artesanía sin igual.
Llegando por tierra, solo se puede acceder al valle atravesando el estrecho paso de Ormaz, defendido por una guarnición de enanos, que impedirán el paso de cualquiera que no tenga permiso del rey para cruzar sus tierras. Por otro lado, remontando el río al que los enanos han bautizado como Iz-arin, debido a sus rápidas aguas, se puede acceder al puerto de la fortaleza enana, donde atraca la flota comercial de Börtz-Olak.

Arudin Burdinbizar


Arudin es el actual rey bajo la montaña de Börtz-Olak, la fortaleza enana situada en la cordillera montañosa de los Fornos.

Desciende de una familia acomodada y de buen nombre, perteneciente a la casta de los ingenieros y originaria de Caeryn-Golloch, la capital del Imperio Enano. Durante generaciones, los Burdinbizar se dedicaron a la investigación y fabricación de maquinaria, con lo que consiguieron estatus y dinero. Llegaron a ser un clan muy respetado dentro de la casta de los ingenieros, pero fue su abuelo Aradun, durante la Gran Guerra del Abismo, quien logró el título que introduciría a los Burdinbizar en la casta militar, aumentando considerablemente el renombre del clan.  

En aquellos aciagos días, muchos enanos perecieron. Tantos, que el Gran Rey Golloch, tuvo que buscar generales que dirigieran sus legiones, entre enanos que no pertenecían a la casta militar. Así fue como Aradun, que en aquel momento ejercía de portavoz de la casta de ingenieros en el Gran Concilio del rey, fue nombrado tribuno de una de las cohortes destinadas a Rhyn Dufaris, donde las bestias del Abismo golpearon con más fuerza.

Contra todo pronóstico, Aradun destacó en el campo de batalla y fue uno de los principales artífices en defender la huida a través de la Gran Catarata, salvando cientos de vidas enanas. El entonces Gran Rey supo premiar su aportación, otorgándole tierras y un título con el que poder explotarlas.

La Última Llama (2). La Bendición de Calisor


Un día, el gran mago Calisor Fenulian arribó a las montañas de Alandar, causando gran revuelo entre las tribus montañosas. Necesitaba de voluntarios que le guiasen por las laberínticas y escarpadas cumbres, pues el famoso hechicero buscaba un legendario artefacto de vital importancia para su nuevo proyecto. Al parecer, las investigaciones que había llevado a cabo en la Biblioteca Euhedral, apuntaban a que el misterioso artefacto descansaba en el macizo montañoso de Alandar.

¡Ay, si aquellas valientes pero inocentes almas hubiesen conocido los verdaderos propósitos de Calisor, ninguno hubiese dado un paso al frente! Pero nada se sabía aun de la conversación que habían mantenido el hechicero elfo y Oskan el Celestial, ni de que el objeto que buscaba Calisor sería parte imprescindible de la debacle mundial que el enamorado mago provocaría. Por lo que, ante el requerimiento del poderoso hechicero, siete jóvenes elfos se presentaron voluntarios y juraron que ayudarían a Calisor a conseguir el objeto que tanto anhelaba.

La Última Llama (1). El Reino Unificado


Antes de que estallase la guerra contra Invierno y de que el cataclismo que siguió a su caída anegase los continentes de Mantica, el pueblo elfico era uno en su conjunto y brillaba en su apogeo.

Las diferentes tribus que lo componían convivían en el extenso territorio de Elvenholme, siendo su diversidad y tolerancia mutua, el terreno abonado sobre el que florecía el antiguo reino.

Las tribus norteñas protegían las sagradas forestas que en aquellos días salpicaban el reino elfico. Estas tribus solían contar con los magos más poderosos y se decía que algunos entre ellos tenían el don de poder comunicarse con la Dama Verde. El poder de la Dama ha menguado desde los gloriosos días, pero aun hoy se pueden encontrar poseedores del don, entre algunos miembros de estos linajes del norte.

En aquella época, las diferentes tribus convivían en armonía