2020(e)ko otsailaren 14(a), ostirala

Arudin Burdinbizar


Arudin es el actual rey bajo la montaña de Börtz-Olak, la fortaleza enana situada en la cordillera montañosa de los Fornos.

Desciende de una familia acomodada y de buen nombre, perteneciente a la casta de los ingenieros y originaria de Caeryn-Golloch, la capital del Imperio Enano. Durante generaciones, los Burdinbizar se dedicaron a la investigación y fabricación de maquinaria, con lo que consiguieron estatus y dinero. Llegaron a ser un clan muy respetado dentro de la casta de los ingenieros, pero fue su abuelo Aradun, durante la Gran Guerra del Abismo, quien logró el título que introduciría a los Burdinbizar en la casta militar, aumentando considerablemente el renombre del clan.  

En aquellos aciagos días, muchos enanos perecieron. Tantos, que el Gran Rey Golloch, tuvo que buscar generales que dirigieran sus legiones, entre enanos que no pertenecían a la casta militar. Así fue como Aradun, que en aquel momento ejercía de portavoz de la casta de ingenieros en el Gran Concilio del rey, fue nombrado tribuno de una de las cohortes destinadas a Rhyn Dufaris, donde las bestias del Abismo golpearon con más fuerza.

Contra todo pronóstico, Aradun destacó en el campo de batalla y fue uno de los principales artífices en defender la huida a través de la Gran Catarata, salvando cientos de vidas enanas. El entonces Gran Rey supo premiar su aportación, otorgándole tierras y un título con el que poder explotarlas.

Aradun Burdinbizar
A partir de entonces y acorde al nuevo estatus de la familia Burdinbizar, los descendientes fueron adiestrados en el arte de la guerra y ejercieron como generales en el ejército imperial.
Su padre Barundin sirvió bien a las órdenes del emperador, dirigiendo sus huestes con honor en el campo de batalla, innumerables veces. Pero la intachable hoja de servicio de los Burdinbizar, se vio empañada cuando su hijo, Arudin, no pudo satisfacer a los ambiciosos deseos del emperador.

A Arudin se le encomendó la tarea de conquistar un lejano islote que Golloch creía necesario incorporar a sus ya extensos dominios. Lamentablemente, los preparativos por parte de los intendentes imperiales se hicieron tarde y mal y Arudin arribó a la isla en una situación de inferioridad aplastante, con respecto a sus enemigos.

Allí luchó ferozmente contra las aberrantes criaturas autóctonas y contra un contingente de humanos que trataba de asentarse en el lejano islote. Pero a pesar de sus intentos, la desventaja era tal, que Arudin no pudo más que establecer un centro de operaciones, en la que dejó una pequeña guarnición, antes de zarpar de vuelta, rumbo a Caeryn-Gollcoh.

A pesar de que consiguió evitar la pérdida total de su ejército y de que logró hacerse con una pequeña porción de la isla desde donde el Imperio podría impulsar nuevas campañas, se encontró con el desprecio del Emperador.
Barundin Burdinbizar

Después de escuchar su informe, Golloch le recriminó su falta de éxito delante del resto de representantes de los clanes militares, avergonzándolo públicamente y quitándole el mando de la legión que comandaba. Uno de los mayores agravios que ningún enano de la casta militar puede sufrir.

La afrenta fue tal, que Arudin renunció a su título y abandonó Abercarr, desengañado totalmente con Golloch y su Imperio. Solo los más fieles de entre los enanos de su clan le siguieron hasta Aguagrís, donde comenzaron una vida como mercenarios, alquilando sus hachas al mejor pagador.

Allí participaron de forma activa en la defensa de la ciudad, cuando una alianza de adoradores del Abismo amenazaron con destruirla.

Arudin Burdinbizar
Debido a su gran aportación en la batalla, el gobernador de la ciudad, Lord Svein, le concedió permiso para colonizar las montañas del oeste, donde Arudin fundó Börtz-Olak y se autoproclamó Rey de las Cinco Cumbres.

Desde entonces se ha dedicado en cuerpo y alma a fortalecer su reino. Ha expandido sus fronteras con la creación de los cantones sur y oeste. Ha renovado la alianza con los gobernantes de Aguagrís y ambos enclaves se han enriquecido a través del comercio. Ha mandado excavar bajo cada una de las cinco cumbres que conforman Börtz-Olak y los salones y fundiciones se van multiplicando con cada luna que pasa.

Así mismo, cada vez son más los enanos expatriados que acuden al reino de los Burdinbizar en busca de un lugar al que poder llamar hogar, a los que Arudin abre sus puertas y les da la oportunidad de labrarse un futuro digno, ya sea empuñando un pico o blandiendo un hacha.

A Arudin se le suele ver en el campo de batalla, liderando sus ejércitos desde el palanquín de guerra sobre el que su guardia personal  lo transporta.

El nombre de Arudin Burdinbizar es cada vez más conocido a este lado de Pannithor y la insignia de su clan es cada vez más temida por sus enemigos. Ahora estas montañas pertenecen a los Burdinbizar. Es hora de que todos lo sepan.


Arudin Burdinbizar con la corona de Börtz-Olak


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