2020(e)ko irailaren 10(a), osteguna

Algo se agita en el sur (VanKoW: Prólogo)

*Este relato es la presentación de la que será la líder de mi facción, durante la campaña VanKoW que jugaremos desde Septiembre hasta Junio (si la pandemia lo permite)



47 años después de la fundación de Börtz-Olak

Ganora ahogó su respiración en cuanto lo sintió. La sensación había durado apenas un par de segundos, pero había sido tan intensa, que le había erizado los pelos de la nuca.

-¿Lo habeís notado? -preguntó el Venerable de la Piedra, con mirada inquisitiva. 

Desde hacía cuatro días, el cabeza de la Casta de la Piedra no dejaba de acudir a su presencia para hablarle de nosequé perturbación en las placas de tectónicas, que debían de ser señal de que alguna fuerza mágica estaba actuando intensamente en la región. 

Ganora no entendía mucho sobre aquellas cuestiones, pero sí que entendía sobre escuchar a sus mayores, por lo que recibió al Venerable de la Piedra, cada vez que éste llamaba a su puerta.

Además, como Custodio del Cantón Oeste, no podía denegar audiencia al mayor representante de una de las castas más importantes de Muin-Oldar. Pero lo cierto era que, hasta aquel momento en el que había llegado a sentir la extraña sensación, había dudado seriamente de la cordura del anciano que llamaba a su puerta, un día tras otro.

-Lo he notado... sí. -admitió Ganora, perpleja aún por percibir al fin lo que el viejo enano llevaba días asegurándole.

-¡Lo sabía! -estalló de alegría Thaldrim, golpeandose la mano con el puño. -¡Sabía que estaba en lo cierto! Ya verás cómo se ponen en el Cónclave cuando sepan que la propia Custodio ha sido capaz de percibir la perturbación. -dijo soltando una carcajada.

-Pero... ¿qué significa entonces? -inquirió Ganora, sin saber muy bien cómo debía actuar, una vez había concluído que la perturbación existía.

-No podemos asegurarlo. -señaló Thaldrim, adoptando de repente un tono formal. -El Cónclave solamente ha podido determinar que el origen de la perturbación procede de la región de Iz-Büru, al sur de Muin-Oldar. -el enano miró a Ganora con un brillo especial en los ojos. -Debemos acudir allí y averiguar qué ha causado la perturbación. Debeís mandar un ejército para asegurar la zona.

Ganora se reclinó sobre el sillón de roble y miró pensativa al anciano que tenía ante sí. No le tendría en cuenta la forma en la que le había hablado. Los ancianos tendían a saltarse ciertos formalismos. De hecho, Ganora agradecía la franqueza, cuando escuchaba a sus consejeros. Le permitía conocer otras perspectivas, además de la suya. Y, sin duda, el Venerable de la Piedra creía del todo urgente investigar el cambio en los flujos de la magia.

-Enviaré a mis guerreros a explorar la zona. -dijo al fin, Ganora. 

El Venerable no pudo contener una exclamación de satisfacción.

-Pero no enviaré un ejército. -continuó la Custodio, enmudeciendo al viejo enano. -No puedo arriesgar todas nuestras fuerzas, sin antes saber a qué nos enfrentamos. 

Solo el pensar en cómo reaccionaría su padre, el rey Arudin, ante la noticia de perder la legión del Cantón Oeste, le produjo un escalofrío aún más intenso que el que había sentido hacía unos minutos.

-Enviaré una patrulla a que recabe información. El propio Tribuno de Muin-Oldar, Khordin "Saetacertera", será quien la comande. Y el Cónclave deberá elegir a uno de los sacerdotes para que guíe a la patrulla. -añadió Ganora.

-Yo mismo iré. -dijo el Venerable, hinchando el pecho.

-Así sea. -zanjó Ganora. -Que Dianek guíe vuestros pasos.

El Venerable de la Piedra correspondió al saludo y salió de la estancia.

Ganora por su parte, hizo que le trajeran un cuervo pero cambió de idea antes de empezar a escribir la nota. No preocuparía a su padre, aún. Esperaría a escuchar el informe que le traerían de Iz-Büru.



  • Capítulo 1.


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