Roma 1000p.
Líder IV (músico, caballo, lanza de caballería) 145
Líder III (lanza arrojadiza) 96
Líder III (lanza arrojadiza) 96
Velites x8 104
Aliados Samnitas x7 133
Hastati x8 160
Principes x8 192
Triarii x7 168
Vascones 1000p.
Líder V (músico, caballo) 174
Líder III 95
Líder III 95
Caetratii x10 140
Scutarii Iberos Aliados x8 144
Scutarii Celtiberos Veteranos x8 192
Honderos x10 80
Nobles Montados x7 175
Volvemos con un nuevo informe de batalla!
Esta semana hemos vuelto a jugar a Clash of Spears
en el club. Para la que va a ser mi cuarta partida, he quedado con Javi y he decir que tenía muchas ganas de jugar con él, primero porque es la cuarta pata de los que estamos más activos con Clash en el club y aún no había jugado con él. Y segundo, porque lleva romanos y estando inmerso en la preparación y pintado de una banda de romanos republicanos, quiero verlos en acción.
Además, Javi nos dio una muy buena noticia esta semana y es que se ha propuesto organizar un torneo de Clash en La Guarida y ha puesto todo en movimiento para poder jugarlo en Mayo. Notición!
Así que ya sabéis, el 20 de Mayo tenemos cita Clash en el País Vasco.
Pero después del pequeño preámbulo, vayamos ya al informe de batalla en la que los vascones y los romanos se enfrentarán en las frías y húmedas tierras de Vasconia.
En
cuanto a mi lista, veréis que esta vez he optado por usar el rooster de celtíberos en vez del de iberos. Realmente la lista que tengo en mente apenas varia de un rooster a otro, pero su principal diferencia está en los scutarii celtíberos veteranos que ofrecen ambos ejércitos. Quiero una unidad que me pueda defender una zona de la mesa y los scutarii celtíberos veteranos lo hacen mejor que los iberos. Pero los scutarii iberos veteranos funcionan mejor como martillo. No sé. Iré probando ambas opciones y veré cuál es la que más me convence. Pero veo que me estoy acercando a una lista que me gusta jugar y con la que me empiezo a encontrar cómodo.
En
cuanto a la lista de Javi, trae un poco de todo, como suele ser normal en este juego (cosa que me encanta). Esta vez ha dejado a sus arqueros cretenses en el campamento y los ha cambiado por unos triarii, a los que añade unos velites, unos hastati y unos principes, para completar la alineación de gala manipular. Además, una unidad de guerreros samnitas aliados (en forma de ligures), completan la banda de Javi. En cuanto a los líderes, lleva un Punto de Mando menos que yo y veremos si marca la diferencia.
El escenario es el de "Romper las líneas Enemigas". En él, se sitúan cinco marcadores, tal y como se muestra en el diagrama. Cada banda solamente puede capturar el marcador del centro y los dos que se encuentren en el lado opuesto de la mesa.
Cada
bando acumulará Puntos de Ruptura por las bajas enemigas acumuladas y por el número de marcadores que el enemigo tenga bajo su dominio.
DESPLIEGUE
Los vascones apostaron por el 5 en los elementos de escenografía y los romanos por el 2. La tirada extra fue un 3, por lo que desplegamos un total de 4 elementos de escenografía, con el centro repleto de ruinas y bosques, donde los iberos saldrían (en principio) beneficiados.
![]() |
| El cónsul romano mantiene el orden entre sus legionarios, a la espera de que comience la batalla |
Los romanos desplegaron una aterradora línea de escudos y guerreros curtidos. En el centro, desplegaron sus legionarios en forma de principes, hastati y temibles triarii. Los flancos completaban la línea, con los velites en un lado y las aliados samnitas (aka:ligures de Javi) en el otro.
Los vascones desplegaron
muy abiertos intentando abarcar el mayor espacio posible, ya que había 3
contadores que reclamar y 2 que defender. En el centro, desplegaron
los scutarii celtíberos veteranos y los caetratii. En el flanco, los
honderos y la caballería noble. Y por último, los scutarii iberos
haciendo de nexo, ya que su regla "guerrilla" les da mucha polivalencia
en ese centro atestado de bosques y ruinas.
TURNO 1
Los romanos dieron el primer paso hacia los objetivos, adelantando a los velites y metiéndolos en el bosque. Lanzaron sus jabalinas contra los honderos vascones pero no consiguieron hacer ninguna baja.
Los vascones,
respondieron a la agresión romana adelantando a los honderos y a los caballeros, disparando ambas unidades contra los velites romanos. Causaron una baja y fatigaron a la unidad.
Los principes decidieron encararse hacia el flanco para tratar de evitar la carga de la caballería vascona y para amenazar a ésta, si decidía cargar sobre la infantería ligera romana.
Los scutarii, viendo la oportunidad que la superioridad en el bosque les daba, decidieron adentrarse en él y cargar sobre los velites. Éstos respondieron contracargando, sabedores de que no podían permitir a los scutarii avanzar más sobre sus líneas.
La lucha fue cruenta, cayendo un vascon y cuatro velites. A pesar de las fatigas acumuladas, los romanos se mantuvieron en pie y no abandonaron su posición.
La batalla avanzó y los honderos decidieron hacer una tercera acción para acabar definitivamente con los velites, que fueron superados por la virulencia de los vascones (y de sus tiradas).
El primer turno acabó con los vascones avanzando sin freno por el flanco derecho y las unidades del centro avanzando poco a poco, tratando de mantener las distancias.
TURNO 2
Con las unidades del centro aún midiéndose entre sí y sin querer tomar la iniciativa en ese lado del campo de batalla, los vascones optaron por adentrarse con la caballería en las líneas romanas, para tratar de obligar al enemigo a dividir sus fuerzas.
Los samnitas decidieron avanzar por el flanco izquierdo, para intentar trasladar a ese sector el protagonismo de la batalla. Los scutarii veteranos por su parte, optaron por mantener la posición para recuperarse de las fatigas acumuladas y con la amenaza de los triarii muy presente.
En el centro comenzaron las hostilidades. Los caetratii lanzaron sus jabalinas sobre los hastati, que sufrieron tres bajas y éstos decidieron cargar sobre la infantería vascona, aunque eso supusiese luchar entre las ruinas. Un vascon cayó y la unidad quedó muy fatigada.
Por su parte, los scutarii del bosque decidieron cargar sobre la fatigada unidad de hastati pero, a pesar de realizar dos acciones de carga, no consiguieron matar a ningún romano ya que se defendieron firmemente tras sus escudos, aunque quedaron muy fatigados.
Los principes, viendo la oportunidad, no se lo pensaron y se lanzaron a por los scutarii, acabando con ellos de manera rápida y precisa. Los romanos se hacían fuertes en el centro.
El general romano era consciente de que tenía que romper la línea vascona para tratar de aprovechar situación que se le estaba planteando. Para ello, mandó a sus samnitas a hostigar a los scutarii veteranos. Solamente causaron una baja entre los vascones, pero empezaban a ganar terreno en ese lado del campo de batalla, ya que los scutarii veteranos no querían arriesgarse a quedar a distancia de carga de los triarii romanos.
El caudillo vascon, viendo que el centro empezaba a complicarse, después de la carga fallida de los scutarii, decidió que había que eliminar a los principes lo antes posible para volver a poner la batalla de cara para sus guerreros. Para ello, hizo avanzar a la caballería que causó estragos entre los legionarios romanos, asaeteandolos con sus jabalinas. Por desgracia para él, los principes demostraron ser guerreros entrenados y mantuvieron la compostura, a pesar de que rompieron la formación cerrada.
Finalmente, los honderos tuvieron que forzarse y lanzar sus proyectiles sobre los principes que, ahora sí, fueron eliminados.
TURNO 3

El tercer turno comenzó con los aliados samnitas hostigando a los scutarii veteranos. Tres cayeron bajo la lluvia de jabalinas, lo que rompió la formación cerrada de los vascones.
Los samnitas, envalentonados por la precisión de sus jabalinas y por el daño que éstas habían causado, se lanzaron a la carga sobre la unidad vascona, que acabó por huir, ante el feroz despliegue samnita.
En el centro, azuzado por una vocecilla que le instó a cargar sobre los hastati, el noble vascon (líder III), se lanzó sobre los legionarios romanos con intención de fatigarlos aún más, aunque su alocada carga solamente sirvió para ser acuchillado por los gladios romanos y dejar vendidos a los caetratii, que no pudieron mas que observar cómo el noble que les guiaba, se inmolaba de manera absurda.
Después de acabar con los principes, los triarii decidieron no perseguir a los caetratii y prefirieron descansar para hacerse fuertes en ese punto. Los caetratii lanzaron una última salva de jabalinas sobre ellos, pero la pesada armadura de los legionarios de élite se impuso y no cayó ningún romano más.
En la retaguardia romana, los caballeros vascones entraban hasta la cocina y acababan con el despistado centurión, vengando así la muerte de su noble a manos de los triarii.
El tercer turno puso las cosas muy complicadas para los vascones. Habían perdido el flanco izquierdo y el centro era prácticamente romano. Por suerte para los vascones, ambos ejércitos tenían un marcador pero los romanos habían sufrido más bajas, por lo que fueron los romanos quienes tuvieron que chequear. Fallaron pero al ser ejército "improvisado" la batalla continuó.
TURNO 4
El turno cuatro fue una auténtica locura. El cónsul romano se lanzó a la desesperada contra los nobles a caballo vascones acabado con ellos. Estaban muy fatigados y las dos bajas que el cónsul les hizo fueron demasiado para ellos.
El cónsul acabó con la caballería lo que dejaba a los romanos con un marcador y a los vascones con ninguno. Un chequeo de moral a estas alturas de la partida significaba la derrota.
Finalmente, los honderos salieron del bosque y trataron de disparar sus hondas contra los triarii, a los que causaron una baja, que no fue suficiente para hacerlos huir. Por suerte, consiguieron reclamar uno de los marcadores y los romanos, que seguían teniendo más bajas, tuvieron que chequear y acabaron huyendo del campo de batalla.
CONCLUSIONES
P-A-R-T-I-D-A-Z-A. Qué bien me lo pasé! Y es que la partida dio tantas vueltas a medida que pasaban los turnos, que el resultado podía haber sido cualquiera.
Comenzando con mis aciertos, estoy contento porque supe imponerme rápido en un sector de la mesa mientras retrasaba los combates en el resto de sectores. Eso me permitió meter a mi caballería en la retaguardia romana y que Javi fuese acumulando más Puntos de Ruptura desde el principio.
En cuanto a mis errores, forcé demasiado a la caballería. Acabar con su centurión fue un duro golpe para Javi (e incluso, necesario para mí, después de perder a mi noble a pie), pero inmolé a la caballería, que podía haber seguido amenazando a las dos unidades romanas, si hubiese descansado un poco. Pero el mayor error fue el de cargar con mi héroe sobre los hastati, permitiendo que luego los triarii acabasen con él, empezando así el desmoronamiento de mi centro. No digo que no sea buena idea hacerlo en determinados momentos. Pero tengo claro que esa no es su función principal. Su función es proporcionar Puntos de Mando a las tropas y es que en eso se basa el juego. Cargar con los líderes puede ser una desagradable sorpresa para el contrario pero hay que medir muy bien cuándo y cómo hacerlo.
Lo mejor de la partida fue que prácticamente en cada turno, o Javi o yo comentábamos que nuestras unidades se estaban comportando exactamente como esperaríamos que se comportasen en la vida real. Y que la batalla se desarrollase justo como nos hubiésemos imaginado que se desarrollaría una escaramuza entre romanos e iberos.
Creo que el resultado fue lo de menos, porque cualquiera podría haberse impuesto. Es más, si llega a jugarse un turno más, no tengo ninguna duda de que los vascones hubiesen acabado huyendo del campo de batalla. Pero creo que ambos nos fuimos contentos con haber jugado una partida divertida y satisfechos porque los dos vimos cómo nuestros guerreros respondían como esperábamos que lo hicieran.
Nos vemos en el siguiente informe!































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